EL ENIGMA DE TEOTIHUACAN. Lugar donde los hombres se convierten en Dioses

                                                                   
                                                                   

                                                    Ciudad de México, verano del 2014.

Era una cálida mañana de Julio en la ciudad de México; Juanma y yo no podíamos contener la emoción que nos provocaba tener el enorme privilegio de estar a un par de horas de pisar, uno de los lugares más fascinantes, obra de una de las culturas más misteriosas de América: Las pirámides de Teotihuacán.


Alrededor de las 9 am, Juanma y yo, abordamos  el autobús que nos trasladaría directamente hacia el noreste, desde la cosmopolita ciudad de México, a Teotihuacán, lugar donde se localiza esta majestuosa zona de monumentos arqueológicos. Tras aproximadamente una hora de camino, llegamos a nuestro destino. Tuvimos que caminar unos veinte minutos para llegar a nuestro primer objetivo, la monumental y extraordinaria pirámide del sol, que se alzaba, ahí, fastuosa, colosal, frente a nosotros.


Uno de los lugares más imponentes de México y del mundo es, sin duda, Teotihuacan, que significa "Ciudad de los Dioses" o "lugar donde los hombres se convierten en dioses". Majestuoso lugar donde la sabiduría espiritual y material de los pobladores de Mesoamérica, gestaron la más grande manifestación arquitectónica y artística del continente americano. El desarrollo de Teotihuacan ocurrió aproximadamente entre los siglos I a.C y VIII d.C.


Las pirámides de Teotihuacan se localizan al noreste del valle de México, en los municipios de Teotihuacan y San Martín de las Pirámides, aproximadamente a 78 kilómetros del centro de la Ciudad de México,  a 2300 metros sobre el nivel del mar. Esta impresionante zona de monumentos arqueológicos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.


La cultura Teotihuacana, es una de las culturas más misteriosas de América, ya que desaparecieron antes de la llegada de los españoles y no existen registros de ellos sobre esta civilización, por lo que sus orígenes son todavía objeto de investigación de los investigadores, y es la excavación de la ciudad, la que ha dado un poco de luz y pistas sobre ella. Esta majestuosa zona arqueológica de México, aún guarda muchos secretos. Sólo el 5 por ciento de sus 23 kilómetros cuadrados ha sido explorado.




Los informantes nahuas de Bernardino de Sahagún (misionero franciscano, autor de varias obras en náhuatl y en castellano, consideradas hoy entre los documentos más valiosos para la reconstrucción de la historia del México antiguo antes de la llegada de los españoles) pensaban que Teotihuacan era el sitio donde los dioses se reunieron para dar origen a Nahui Ollin, el Quinto Sol, según la mitología indígena. Ellos pensaban que Teotihuacan fue construida por una raza de gigantes que pobló el mundo y cuyos sobrevivientes se encontraban ocultos. Para los nahuas, las pirámides de la ciudad eran las tumbas de los señores que fundaron la ciudad, un lugar sagrado donde al morir y ser enterrados, los hombres se convertirían en dioses. La historia de Teotihuacan se puede entender como parte de un largo proceso civilizatorio que comenzó con la llegada de los seres humanos al valle de México. Esto pudo ocurrir hace aproximadamente 20 mil años.

Teotihuacan es considerado uno de los centros ceremoniales y religiosos más importantes de Mesoamérica, en cuyo enclave destacan dos enormes pirámides, la Pirámide del sol, que es la segunda pirámide más grande de México, y la Pirámide de la luna, además de otras importantes edificaciones, como el templo de Quetzalcóatl, todos ellos alineados en un eje principal que es una larga avenida de aproximadamente 2 km a la que llaman "La calzada de los muertos", debido a la gran cantidad de pequeñas pirámides que se encuentran a lo largo de la avenida,  y que hacía pensar a los primero arqueólogos que se trataba de mausoleos.

Añadir leyenda
La zona arqueológica de Teotihuacan, encierra un gran número de palacios y murales que narran el alto grado de civilización que alcanzó esta cultura, y que desapareció de manera misteriosa, quizás debido a factores climáticos y sociales que derivaron en su caída hacia el siglo VIII d.C.





Hoy en día, en ella perduran algunas de las edificaciones prehispánicas más impresionantes del mundo lo que hace que los restos arqueológicos de Teotihuacan sean la zona con el mayor número de turistas en México, por encima de Chichén Itzá, El Tajín y Monte Albán. Las excavaciones arqueológicas en Teotihuacan continúan hasta nuestros días, y han dado como resultado un gradual incremento en la calidad y cantidad del conocimiento que se tiene sobre esta ciudad.


Principales monumentos arqueológicos de Teotihuacan.

Pirámide del sol

La pirámide del Sol es la edificación más grande de Teotihuacan y la segunda más grande en toda Mesoamérica, sólo detrás de la Gran Pirámide de Cholula, en Puebla; México, actualmente considerada la más grande del mundo. Por sus grandes dimensiones puede ser vista a varios kilómetros de distancia. Mide 63 metros de altura, y tiene una base casi cuadrada de aproximadamente 225 metros por lado, por lo que suele compararse con la pirámide de Keops en Guiza, Egipto. (1-150 d.C.).



La pirámide del sol se ubica en el costado oriental de la calzada de los Muertos, prácticamente alineada en forma perpendicular con esta vía. La pirámide del Sol fue construida en dos etapas, durante la primera prácticamente alcanzó las dimensiones que tiene actualmente (1-150 d.C.). El uso de la pirámide del Sol y el significado que tuvo para los habitantes de Teotihuacan es a la fecha, una incógnita, sin embargo, aunque comúnmente se piensa que estuvo dedicada al culto a ese astro, algunos autores sostienen que en realidad estuvo dedicada al dios de la lluvia. Durante su exploración se localizaron, en las cuatro esquinas de cada uno de los cuerpos, entierros de niños sacrificados, práctica asociada al culto a los dioses de la lluvia.

En 1971 se encontró un túnel bajo la pirámide, cuyo acceso se encuentra frente a la plataforma adosada. Los primeros investigadores del túnel (al que se llama también “cueva sagrada") supusieron que se trataba de una caverna natural que fue empleada con propósitos rituales, aunque investigadores han demostrado que la cueva fue cavada completamente por humanos. La estructura del túnel se asemeja a las tumbas subterráneas de Occidente, pues el acceso se lleva a cabo a través de un tramo de 6.5 metros. La cavidad se prolonga hacia el este por aproximadamente 97 metros, al final del túnel se encuentra una cámara que, de acuerdo con algunas hipótesis, pudo contener una tumba real.

Pirámide de la Luna

La pirámide de la Luna es uno de los monumentos más antiguos de Teotihuacan. Su forma final se definió después de siete etapas edificantes. Tiene una planta más o menos cuadrada de aproximadamente 140 por 150 metros. Es de tamaño menor que la Pirámide del Sol, pero se encuentra a la misma altura ya que está construida sobre un terreno más elevado. Su altura es de 45 metros, junto a esta pirámide se encontró una estatua llamada Diosa de la Agricultura.



Esta pirámide se encuentra situada muy cerca de la del Sol, cerrando por el norte el recinto de la ciudad. Desde su explanada se inicia el recorrido del eje principal conocido como Vía o Calzada de los Muertos.

En Mayo del 2016, Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) exploran por primera vez las entrañas de la Plaza de la Luna, en Teotihuacan, y se han encontrado con lo que, desde una vista aérea, podría simular un paisaje lunar repleto de cráteres. Fosas en cuyo interior se hallan estelas lisas de piedra verde, conductos que marcan al centro de este espacio los rumbos del universo y una serie de marcas, un código simbólico que los antiguos teotihuacanos elaboraron en las primeras fases de la urbe, hace mil 900 años. ​La posterior investigación sobre el túnel podría confirmar que la Pirámide de la Luna, así como la Pirámide del Sol y el Templo de Quetzalcóatl, tenían un conducto subterráneo donde se creaba el inframundo, el origen de la vida, las plantas y los alimentos. Los arqueólogos creen que el uso del túnel era rigurosamente ritual.

Otro hallazgo relevante fue la ubicación, a escasos 10 cm de profundidad, de dos canales asociados al altar central de la Plaza de la Luna. Ambos parten de las escalinatas norte y sur del altar, hacia esos puntos cardinales, y alcanzan una longitud de 25 metros, abarcan entre 1.50 y 2 m de ancho, y tienen una profundidad de hasta 3 m.

La ciudadela y la pirámide de la serpiente emplumada

La Ciudadela es un conjunto arquitectónico localizado en el lado poniente de la calzada de los muertos. El conjunto forma una gran plaza cuadrangular de aproximadamente 400 metros por lado y fue construido entre los años 150 y 250 d. C. El conjunto de La Ciudadela comprende también la pirámide de la Serpiente Emplumada, (también conocida como Templo de Quetzalcóatl), a la que rodean trece templos secundarios construidos sobre una plataforma. Detrás del templo de las Serpientes Emplumadas se encuentran dos conjuntos habitacionales que pudieron estar reservados para la élite teotihuacana. En el centro de la plaza se encuentra un adoratorio con cuatro escalinatas que daban acceso a la plataforma. La Ciudadela era el centro político, cultural y económico de la ciudad de Teotihuacan.



La pirámide de la Serpiente Emplumada se halla a considerable distancia de las dos grandes pirámides, en la Calzada de los muertos. Fue descubierta en 1920, y debido a que las esculturas que acompañan las cabezas de serpiente emplumada, son cocodrilos, -personajes que simbólicamente representaban el primer día del calendario lunar de 260 días- se cree que pudo haber sido un templo dedicado al tiempo.


En noviembre de 2010, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia enviaron un carro robot, diseñado por el Instituto Politécnico Nacional, para explorar un angosto túnel, a 8 metros de profundidad y de aproximadamente 100 metros de fondo, ubicado justo debajo del templo.  Este tipo de exploración sólo se había realizado de manera similar -aunque a una escala mucho menor- en Egipto y permitió la entrada a un espacio que no había sido visitado en 1,800 años. Los arqueólogos llegaron a la conclusión de que dicho túnel lleva a 3 cámaras donde los investigadores suponen se hallan los restos de algunos personajes importantes de Teotihuacan.
Después de una serie de investigaciones y excavaciones, arqueólogos del interesante proyecto Tlalocan lograron acceder al “inframundo” de la zona arqueológica. En él habían descubierto un túnel de 150 metros, perteneciente a las entrañas del templo de la Serpiente Emplumada, en la Ciudadela. De acuerdo con estudios previos, es ahí donde se encontraba el centro del poder de la primera gran metrópoli mesoamericana.

A lo largo del túnel se encontraron cerca de 70,000 objetos entre ofrendas, piedras preciosas, esqueletos animales (que, se piensa que podrían pertenecer a jaguares) y extrañas esferas metálicas, cuyo significado es desconocido. Estos hallazgos,  podrían revelar algunas de las creencias de esta antigua cultura en torno a la vida y la muerte.

Palacio de Quetzalpapálotl

El palacio de Quetzalpapálotl es una edificación que fue vivienda de la élite teotihuacana. Más específicamente, se ha propuesto que fue la residencia de los principales sacerdotes de Teotihuacan. Se localiza en el ángulo suroeste de la plaza de la Luna, detrás de la estructura 5 de este conjunto. Para acceder a su interior hay que subir una escalinata custodiada por unos jaguares. Desde la plataforma sobre la que se encuentra el edificio es posible descender al patio central del palacio. Los muros interiores estuvieron decorados con motivos relacionados con el culto a la divinidad del agua. Una de las subestructuras de este edificio es el patio de los Jaguares. Los muros de esta sección están decorados con escenas que representan a jaguares que portan penachos de plumas de quetzal y, frente a ellos, representaciones de caracoles marinos y corazones humanos.



La calzada de los muertos

La Calzada de los Muertos es una avenida de más de 2 kilómetros de longitud y 40 metros de ancho, que atraviesa toda la ciudad sagrada de Teotihuacan. Comienza en la plaza frente a la pirámide de la Luna y se prolonga dos kilómetros hacia el sur. La avenida está orientada 15° 30' hacia el este con respecto al norte astronómico.​



En torno a esa gran avenida se encuentran los más importantes conjuntos monumentales de la ciudad, dedicados principalmente a las actividades religiosas. Sobre la calzada de los Muertos se encuentran, entre otros, la pirámide del Sol, el templo de los Animales Mitológicos y el templo de Quetzalcóatl. Recientemente se descubrió perpendicular a ella el otro eje, constituido por dos calles que atraviesan la Ciudadela y que no son visibles en la actualidad. Los arqueólogos las han llamado Avenida Este y Avenida Oeste.

La leyenda

Esta es la leyenda que habla sobre la creación del Sol y la Luna, los Dioses a quienes están dedicadas las dos magníficas pirámides:

Antes de que hubiese día, se reunieron los dioses en Teotihuacan y dijeron, ¿Quién alumbrará el mundo? Un dios rico (Tecuzitecatl), dijo yo tomo el cargo de alumbrar el mundo. ¿Quién será el otro?, y como nadie respondía, se lo ordenaron a otro dios que era pobre y buboso (Nanahuatzin). Después del nombramiento, los dos comenzaron a hacer penitencia y a elevar oraciones. El dios rico ofreció plumas valiosas de un ave que llamaban quetzal, pelotas de oro, piedras preciosas, coral e incienso de copal. El buboso (que se llamaba Nanauatzin), ofrecía cañas verdes, bolas de heno, espinas de maguey cubiertas con su sangre, y en lugar de copal, ofrecía las postillas de sus bubas. A la media noche se terminó la penitencia y comenzaron los oficios. Los dioses regalaron al dios rico un hermoso plumaje y una chaqueta de lienzo y al dios pobre, una estola de papel. Después encendieron fuego y ordenaron al dios rico que se metiera dentro. Pero tuvo miedo y se echó para atrás. Lo intentó de nuevo y volvió para atrás, así hasta cuatro veces. Entonces le tocó el turno a Nanauatzin que cerró los ojos y se metió en el fuego y ardió. Cuando el rico lo vio, le imitó. A continuación entró un águila, que también se quemó (por eso el águila tiene las plumas hoscas, color moreno muy oscuro o negrestinas, color negruzco); después entró un tigre que se chamuscó y quedó manchado de blanco y negro. Los dioses se sentaron entonces a esperar de qué parte saldría Nanauatzin; miraron hacia Oriente y vieron salir el Sol muy colorado; no le podían mirar y echaba rayos por todas partes. Volvieron a mirar hacia Oriente y vieron salir la Luna. Al principio los dos dioses resplandecían por igual, pero uno de los presentes arrojó un conejo a la cara del dios rico y de esa manera le disminuyó el resplandor. Todos se quedaron quietos sobre la tierra; después decidieron morir para dar de esa manera la vida al Sol y la Luna. Fue el Aire quien se encargó de matarlos y a continuación el Viento empezó a soplar y a mover, primero al Sol y más tarde a la Luna. Por eso sale el Sol durante el día y la Luna más tarde, por la noche.

Según la leyenda, es Teotihuacan donde los dioses nacieron. En este lugar donde el Sol y la Luna se elevaron hacia el cielo, como atestiguan las dos principales pirámides. El sitio es grandioso, y tan imponente, que parece realmente haber sido construido por dioses.

Aunque falta analizar los más recientes hallazgos (tarea que tomará años) lo cierto es que aún se sabe poco acerca de los teotihuacanos. Hasta el día de hoy, Teotihuacan continúa siendo un espléndido y enorme acertijo para arqueólogos e historiadores.

Aquí un enlace que os llevará al álbum de fotografías de esta impresionante zona arqueológica.



Sigma Investigación Paranormal




Fuentes

http://www.inah.gob.mx/es/boletines/5229-el-inah-reporta-descubrimientos-en-la-plaza-de-la-luna-de-teotihuacan

http://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/la-piramide-del-sol-teotihuacan-estado-de-mexico

http://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/la-piramide-de-la-luna-teotihuacan-estado-de-mexico

http://arqueologiamexicana.mx/piramide-de-la-serpiente-emplumada

http://raices.com.mx/tienda/revistas-las-piramides-de-mexico-AM101