La Santa Compaña

Escalofriante leyenda de origen Gallego y Asturiano, que dice que, a partir de las doce de la medianoche, una procesión de espíritus o espectros, puede ser vista andando cerca de una iglesia, o un camposanto, con la finalidad de prevenir o avisar, a todas aquellas casas en las que en breve habrá una muerte.



Aunque la apariencia de la Santa Compaña varía según la creencia de cada lugar, de acuerdo a la leyenda,  generalmente se trata de un cortejo de almas en pena que deambulan descalzos toda la noche, usando túnicas negras con capucha. La procesión  forma dos hileras y cada espíritu lleva una vela encendida, y a su paso, asegura quien ha llegado a verlos, va dejando un aroma a cera en el aire. Al frente de esta espeluznante procesión, va el espectro mayor llamado Estadea, y se dice, que un "vivo" que porta una cruz y un caldero de agua bendita, encabeza el escalofriante cortejo.



Según la leyenda, el "mortal" que encabeza la tétrica procesión fantasmal, pude ser hombre o mujer y eso depende de si el patrón de la parroquia es "Santo" o Santa",  sea quien sea, durante el día no recuerda lo que ocurrió por la noche, y la forma de reconocer a la persona que realiza la "función" de líder de la Santa Compaña es por su extrema palidez y delgadez, deterioro de su salud que va creciendo cada día, hasta enfermar y morir sin que nadie sepa la causa de ese mal. Al morir, le pasará la cruz que llevaba, a otro mortal, que según la leyenda, sufrirá la misma condena: vagar noche tras noche, hasta morir.

Se dice que los espectros de la Santa Compaña, caminan pronunciando  rezos, cánticos fúnebres y tocando una pequeña campana, y a su paso, deja de escucharse cualquier tipo de ruido, sólo pueden ser escuchadas las campanas que llevan, mientras los perros aúllan exageradamente y los gatos huyen horrorizados.



Se dice que no todas las personas tienen la facultad de ver a la Santa Compaña.  Elisardo Becoña Iglesias, en su libro "La Santa Compaña, el Urco y los Muertos" de (1982), dice que según la tradición, sólo algunos "dotados" poseen la facultad de verla, los niños a quienes el sacerdote, por error, haya bautizado usando óleo de los difuntos, de adultos, tendrán la facultad de ver este fantasmal procesión.

De acuerdo a la leyenda, para evitar unirse a este espeluznante cortejo, debe dibujarse un círculo en el suelo y entrar en el, o bien, acostarse boca abajo, además de llevar una cruz y rezar sin escuchar los cantos fúnebres de la Santa Compaña, también sirve abrir los brazos en cruz y pronunciar "Jesucristo" cuando intenten darte la cruz. Responder "Cruz ya tengo" cuando el vivo que lleve la cruz intente dar la cruz. Llevar los brazos cruzados, o llevar las dos manos ocupadas, con una piedra, un palo, etc.

Se pueden aparecer en diferentes lugares, pero destacan las apariciones  en las intersecciones. Hay fechas en las que se dice se registra un mayor número de apariciones. La noche de todos los Santos (entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre), o la noche de San Juan (24 de junio).

La leyenda Asturiana dice que los espectros van exclamando: "Andad de día, que la noche es mía". Y se cuenta que una mujer salió de su casa por castañas, pensando que ya era de día, y un miembro de la procesión le dijo que era su padrino (quien ya estaba muerto) y le dio la vela encendida,  ésta la cogió y, al cabo de unos días, enfermó y murió.
En España, principalmente en Galicia, existen numerosas leyendas alrededor de esta espeluznante procesión. Algunas de ellas están reunidas en el Diccionario de los seres míticos gallegos. Cuenta una de ellas que hay una misa de difuntos, y que esta misa se celebra de noche en la iglesia parroquial, a la que asisten las ánimas de los finados de la parroquia que están penando en el Purgatorio.



La gran cantidad de leyendas sobre esta errante y fúnebre procesión dicen que se aparecen en los caminos cercanos a cementerios, en busca de algo o de alguien, ya sea para reclamar el alma de alguien que morirá pronto, para recriminar a los vivos faltas o errores cometidos, para anunciar la muerte de un conocido del que presencia la procesión o para cumplir una pena asignada por alguien del más allá.


Grupo Sigma Investigación Paranormal




Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Compa%C3%B1a